Ellos estaban heridos, pero completamente enamorados.
Heridos el uno al otro, enamorados sólo porque sí.
Ellos caminaban pensando en su amor y, al toparse, sus miradas decidían no hablarse.
Ellos estaban en el momento equivocado, soñando cosas del pasado, viviendo entre pasos de tortura.
Ellos se amaban y no lo decían; sin darse cuenta lo sabían. Preferían seguir sufriendo, haciendo crecer sus heridas, enmarcando sonrisas falsas.
-C.R.V